
El séptimo arte es en extremo completo, puesto que es, en sí, una fusión de algunas de sus disciplinas predecesoras, como la Fotografía, por ejemplo, que forma parte fundamental en su desarrollo, pues es el lenguaje o estilo visual que se elige para plasmar y contar las historias. Recordemos que el cine no es más que la sucesión de fotografías tomadas de manera consecutiva y desplegadas a una velocidad de 24 exposiciones por segundo.
El lenguaje del teatro se da en la interacción director-actor y es de igual manera crucial puesto que el trabajo de los actores es no solo darle vida a los personajes, sino también volver verosímiles las historias.
La Literatura representa, por supuesto, la primera etapa de la obra cinematográfica, pues es de la imaginación del autor de donde nacen las historias (salvo en los documentales), que generalmente deben reescribirse en forma de guión para ponerse en manos del Director, quien es la pieza más importante del proceso creativo según quien escribe estas líneas, puesto que tiene que mantener todos los factores en armonía para poder plasmar su visión en la pantalla.
La música es también parte integral de la conformación de una película, puesto que enfatiza situaciones y emociones de acuerdo con la trama de la misma (¿qué es la música, o el arte en sí, sino la representación de situaciones, emociones y sentimientos humanos?). Y no es moda la importancia de la música como producto de la proliferación de soundtracks y bandas sonoras, sino que desde tiempos del cine mudo, las películas eran acompañadas por múscia (generalmente piano) en ocasiones interpretada en vivo al pie de la pantalla en las salas de proyección.
Finalmente intervienen, en menor escala, las artes visuales o decorativas, que crean el entorno en el que se desarrolla la historia, siendo en la mayor parte de los casos, cruciales para el desarrollo de la trama y como ejemplos se pueden tomar la escenografía, la ambientación, el vestuario y el maquillaje, por citar algunos.

No comments:
Post a Comment